II. Acceso al empleo y contratación, formación, clasificación y valoración de puestos de trabajo

a) Acceso al empleo y contratación

El Consejo de Relaciones Laborales, constatadas las dificultades que encuentran las mujeres para acceder al empleo, declara que:

  • la oferta de empleo no debe discriminar a las mujeres. En ella deberá utilizarse un lenguaje neutro y no contendrá condiciones que resulten adversas para ninguno de los dos sexos.
  • en los procesos de selección no se deben utilizar criterios subjetivos, sino solamente las cualidades profesionales y la idoneidad de las personas y, en consecuencia, las convocatorias para cubrir puestos de trabajo se deben hacer atendiendo a estos únicos criterios de capacitación profesional sin distinción alguna por razón de sexo.

 

b) Formación

El Consejo constata que el proceso de integración en igualdad de las mujeres exige un esfuerzo de capacitación que es necesario potenciar a través de la promoción de la formación continua, que debe dedicar especial atención a aquellos puestos o especialidades en los que la presencia de las mujeres es menor. Con este objetivo se considera necesario:

  • favorecer la participación de las mujeres en los cursos de formación que se realicen, de forma que puedan superar las situación de desigualdad en las que se encuentran muchos grupos de trabajadoras en el interior de las empresas.
  • que esta formación sea específica e integral y se dirija a mujeres que han de ocupar puestos en los que la presencia femenina es pequeña o que precisen algún tipo de formación para reanudar su actividad después de períodos de baja maternal o excedencia.

c) Clasificación

La acción formativa debe estar necesariamente complementada por la clasificación y la promoción profesional. Deben eliminarse los estereotipos que asignan trabajos diferentes a mujeres y hombres y crearse las condiciones para una integración racional y no sexista de las personas en los puestos de trabajo de las empresas, cualesquiera que sean éstos.

La definición de categorías profesionales, no debería servir para establecer, de forma directa o indirecta, diferenciaciones por razón de sexo de forma que puedan hacerse coincidir algunas de las categorías femeninas con las escalas más bajas de remuneración y de cualificación profesional.

En este sentido, el Consejo manifiesta su voluntad de que en los sistemas de clasificación profesional no se haga distinción entre categorías femeninas y masculinas, así como que la mujer trabajadora tenga en el seno de la empresa las mismas oportunidades que el hombre, en lo que se refiere a ascensos y asunción de funciones de mayor responsabilidad.


d) Valoración de puestos de trabajo

Por lo señalado en el punto anterior, es necesario introducir en la valoración de puestos de trabajo criterios objetivos y evaluables que garanticen la no discriminación por razón de sexo, de forma que dicha valoración se haga en función de las características propias de cada puesto o tarea, sin consideración alguna distinta a éstas. El Consejo de Relaciones Laborales considera por tanto necesario:

  • establecer sistemas de valoración basados en criterios comunes a hombres y mujeres que no establezcan discriminación de ningún tipo y que tengan en consideración la directiva comunitaria TS/117 relativa a la no discriminación entre trabajadores masculinos y femeninos en materia salarial que hace referencia a salario igual por trabajo de igual valor o responsabilidad.
  • revalorizar los puestos de trabajo con amplia presencia femenina, de manera que se dé igual consideración a las características de los puestos ocupados mayoritariamente por mujeres que a las de los puestos similares pero ocupados mayoritariamente por hombres.
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