III. Negociación colectiva

El Consejo de Relaciones Laborales proclama el principio de igualdad de oportunidades y de trato en el trabajo. Nadie deberá sufrir discriminación alguna en el ámbito del trabajo en razón de su sexo. Todos los trabajadores, hombres y mujeres, tienen derecho al respeto a su dignidad y a la protección de su intimidad. Y es deseo del Consejo que el principio de igualdad de oportunidades y de trato sea aplicado de forma plena en la negociación colectiva, de modo que ningún trabajador o trabajadora pueda ser discriminado por razón de su sexo.

Con este objetivo el Consejo de Relaciones Laborales promoverá los siguientes principios y acciones: 

a) Lenguaje neutro

La utilización de un lenguaje no sexista, como elemento fundamental para la disminución de la discriminación de las mujeres.

b) Eliminación de la segregación ocupacional

Desde el Consejo de Relaciones Laborales se entiende como un problema serio la segregación ocupacional que afecta a las mujeres y que lleva a lo que se conoce como feminización de algunas profesiones. Es por esto que, desde este organismo, se señala como necesaria la desaparición de la consideración, explícita o implícita, de femenina de algunas categorías, así como la denominación sexuada de las mismas. Este aspecto no es sólo un problema puramente semántico, sino que se convierte en un condicionante de la contratación y de la promoción profesional.

Del mismo modo, en las categorías profesionales no se hará distinción entre categorías femeninas y masculinas. La mujer trabajadora tendrá en el seno de la empresa las mismas oportunidades que el hombre a efectos de promoción o de desempeñar tareas de mayor responsabilidad.

c) Eliminación de la discriminación salarial

Como ya ha quedado indicado en el apartado sobre clasificación, con el fin de evitar la discriminación salarial consecuencia de algunos sistemas de clasificación profesional, se hace necesario que desaparezcan determinadas categorías profesionales que, sin obedecer a necesidad organizativa alguna, encubren distinciones entre hombres y mujeres que, por el mero hecho de serlo, reciben retribuciones diferentes. En este sentido, es necesario reiterar la necesidad de no realizar discriminaciones salariales por trabajos de igual valor.

Con este objetivo, resulta necesario acometer la supresión de estas formas de discriminación real, de manera que, una vez identificadas, se proceda a establecer el procedimiento de eliminación mediante la determinación de las medidas a adoptar, evaluación de las repercusiones económicas y pautas de actuación.

d) Salud laboral y mejoras sociales familiares

El Consejo de Relaciones Laborales estima que la maternidad, entendida ésta desde la gestación hasta la crianza de los hijos, no constituye una cuestión que concierne exclusivamente a la mujer; y al considerarla como una aportación a la sociedad de valor incalculable, debe ser amparada y protegida por el conjunto del colectivo social.

La entrada en vigor de la nueva normativa sobre prevención de riesgos laborales, que aborda específicamente la problemática de la mujer en el trabajo, supone una protección adicional respecto a los riesgos derivados de la actividad laboral.

La puesta en práctica y aplicación de la reciente normativa permitirá observar sus lagunas e ineficacias, que podrán ser abordadas conjuntamente por empresas y trabajadores a través de la negociación colectiva. En este sentido, el Consejo de Relaciones Laborales acuerda asignar a la Comisión de Seguridad e Higiene del propio Consejo el seguimiento de la aplicación de la nueva normativa, especialmente en todo lo relacionado con la mujer.

En este sentido se debe remarcar que a pesar de que la reciente Ley de Prevención de Riesgos Laborales regule algunos temas que han estado tradicionalmente pendientes, se cree conveniente seguir trabajando, desde la aceptación del valor social de la maternidad, en la concreción de fórmulas diversas tanto dirigidas a la protección de la misma maternidad como al cuidado de los hijos.

e) Acoso sexual

El Consejo manifiesta la necesidad de prevenir y, en su caso, perseguir las situaciones de acoso sexual, entendiendo por tales las conductas verbales o físicas de naturaleza sexual no deseada y ofensivas para la víctima.. Aún cuando no se trata de prácticas generalizadas en las empresas vascas, los miembros del Consejo en representación de la Confederación Empresarial Vasca (ConfeBask) y de los sindicatos ELA, CC.OO, UGT y LAB coinciden en asumir sus respectivas responsabilidades para que cuando se den estos comportamientos, queden erradicados de las empresas, en cuanto que suponen una violación del derecho a la libertad, la seguridad, la salud y la integridad física y mental del personal de éstas.

En este sentido, el Consejo de Relaciones Laborales estima que la negociación colectiva deberá contemplar medidas específicas que inhiban la realización de faltas de respeto a la intimidad o a la consideración debida, cuando tengan naturaleza sexual, ya sean cometidas por empleados ya sean realizadas desde una posición de superioridad jerárquica. Igualmente, el Consejo de Relaciones Laborales se compromete a:

  • elaborar, suscribir y divulgar una declaración de principios contra el acoso sexual en el trabajo y realizar campañas de sensibilización y prevención.
  • establecer cauces de denuncia que garanticen la confidencialidad, agilidad y resolución del proceso.

F) Expedientes de regulación de empleo

Dado que el trabajo es un derecho individual y no familiar, el Consejo de Relaciones Laborales considera que en los expedientes de regulación de empleo y en las bajas incentivadas no se deberá utilizar la situación familiar de forma discriminatoria.

 

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